Suiza busca a los dueños de 2.600 cuentas bancarias abandonadas

La Asociación de Banqueros Suizos (SBA) aseguró este viernes que están buscando a los beneficiaron de aproximadamente 2.600 cuentas bancarias en instituciones Suizas que no han sido reclamadas de hace varias décadas.

Los banqueros aseguran que la suma de dinero entre todas las cuentas abandonadas alcanza la cantidad de 41 millones de dólares sin dueño. Se publicó una lista con los nombres de todos los beneficiarios originales de las cuentas para que cualquier posible heredero haga los trámites legales pertinentes que le permitan reclamar el dinero que desde hace varios años no ha sido tocado.

La lista ha sido publicada luego de que una nueva regulación del país declarara que si las cuentas bancarias permanecen un mínimo de 60 años sin ser reclamadas por ningún beneficiario, original o heredero, el dinero pasará a formar parte de los recursos del Estado.

Algunas de las cuentas permanecen inactivas desde 1955 por lo que si los beneficiarios y herederos no aparecen a la brevedad todo el dinero será transferido al Estado para formar parte de los fondos públicos utilizados en obras estatales, escuelas, hospitales y otros.

Como si no fuera poco, a parte de las 2.600 cuentas bancarias sin beneficiario eisten 80 cajas fuertes que no han sido reclamadas y cuyo contenido se desconoce. Estas cajas fuertes forman parte de los servicios que los bancos suizos brindan a sus clientes donde pueden guardar sus pertenencias personales bajo la custodia de la entidad bancaria sin miedo a ser robadas. Las personas pueden colocar en estas cajas lo que deseen por lo que es un total misterio lo que hay en el interior de estas 80 cajas abandonadas y que aún no se pueden abrir por leyes del banco.

USB y Credit Suisse, dos de los bancos más importantes de Suiza firmaron un acuerdo con el gobierno de los Estados Unidos en 1998 donde acordaron transferir 1.250 millones de dólares a un fondo especial que sería usado como indemnización a los parientes herederos de las cuentas inactivas de las víctimas del holocausto que aún no habían reclamado el dinero de sus parientes.